(Papi:)
Cuando se queda así, cuando no consigue despertar,
¿a dónde va?
Me pregunto si existe algún lugar dichoso degustando de su compañía cuando no puedo tenerla aquí, conmigo.
¿Será posible que haya flores que bailen dichosas sus tonadas
y nubes que escuchen lo que el corazón que tanto quiero tiene para contar?
¿Será posible que haya flores que bailen dichosas sus tonadas
y nubes que escuchen lo que el corazón que tanto quiero tiene para contar?
¿Dónde va cuando está ausente,
y ya no puede despertar?
Me pregunto... si dentro suyo puede reconocerme...
si nos imagina a todos juntos, abrazados; o si se refugia en algún recuerdo.
Me pregunto, me apena tanto, pensar que quizás le gustaría hablar, y que nadie lo pueda escuchar.
¿Dónde va cuando está ausente?
¿A dónde se lleva el terrible letargo a mi profundamente amado papá?
¿A dónde se lleva el terrible letargo a mi profundamente amado papá?
Ojalá que fuera a un escenario gigante
donde a todos maravillase con lo que tiene para dar.
Me pregunto
si tiene temas para conversar.
si se le ocurren más consejos para darme...
me pregunto si quisiera quedarse.
Espere y reciba a sus nietos con los mismos silbidos que tantos otros niños vinieron al mundo,
juegue con ellos hasta que lo quieran tanto,
que de tanto abrazo no lo dejen respirar.
juegue con ellos hasta que lo quieran tanto,
que de tanto abrazo no lo dejen respirar.
Me escondo en el silencio, nadie puede hacer más nada,
ahora está tendido en la cama...
Como cuando dormíamos en vacaciones y usted entraba como niño chiquito a tirarse encima de todas nosotras,
con esa urgencia por despertarnos que desarrolló cuando los años habían pasado,
ahora soy yo la que quiere verlo abrir los ojos,
y no puedo despertar a mi papá.