La música sigue sonando, nunca se detiene en realidad;
pierdas lo que pierdas;
llores, rías,
serás siempre empujado hacia adelante.
La música siempre está.
A veces música horriblísima,
como tocada por manos torpes que solo se golpean contra las teclas de un piano.
A veces
con manos ligeras que se apoyan suavemente en las blanquinegras teclas de un instrumento con significado más profundo.
Algunas veces con tonadas frías
y otras trayendo esperanza a un presente sin color.
Sigue
sonando
a pesar de que por un momento creímos que el gran engranaje se había estancado para siempre.
Seguirá
sonando
y ahí estarás tú,
agudizando mejor los oídos,
interpretando mejor las tonadas.
¿Qué música nueva nos traerá el mañana?
¿no es eso emocionante?
Aquí va una canción para ti.